Del cónclave participó, que duró algo más de una hora, participó Cristian Girard, coordinador de los directores estatales en empresas. En los hechos, la decisión significa la consolidación del control del mercado eléctrico en manos de funcionarios que responden a Kicillof. Es que, hasta ahora, convivían dos líneas internas dentro de la compañía que administra el mercado mayorista de energía. Por un lado, los directivos que reportaban al Ministerio de Planificación, de Julio De Vido,con Sanz, un técnico histórico de Cammesa, como máximo exponente a partir de mantener una aceitada relación con Luis Beuret, subsecretario de Energía Eléctrica y su jefe, el secretario Daniel Cameron.Por el otro, los alineados con Kicillof que entraron a escena a fines de 2011, con Juan Manuel Abud, gerente general de Cammesa, y Nicolás García, su segundo, a la cabeza. Su coexistencia nunca fue armoniosa. Un importante ejecutivo de la industria lo puso en estos términos: “El mercado eléctrico es un segmento que exige la toma constante de decisiones.
Frente a eso, la gente de Sanz se caracterizó por actuar con velocidad para resolver situaciones, más allá de que muchas veces las soluciones no fueron las mejores. El accionar de los directivos que vienen de Economía es distinta, tienen otros tiempos, más lentos, y ante todo, les preocupa controlar los números económicos de Cammesa, más que la operatividad técnica en sí misma”, analizó en diálogo con El Inversor Online. Con los cambios aprobados ayer, Sanz pasará a ocupar el rol de asesor de Cameron, con la intención de funcionar como un nexo entre la Secretaría de Energía y Cammesa, aunque en la industria muchos descreen de la viabilidad de esa iniciativa. La vicepresidencia quedará a cargo de Kiper, graduado de la UBA, integrante de la Asociación de Economía para el Desarrollo de la Argentina (Aeda), el think tank del kirchnerismo que conduce el desarrollista Matías Kulfas, y hasta ayer segundo en la Casa de la Moneda, donde fue designado a fines de 2012. Sin experiencia previa en el área eléctrica, en algunas empresas especulan con que jugará un rol en el plano político, a cargo de la interacción diaria con el Palacio de Hacienda, en tanto que la operatoria técnica de Cammesa recaerá sobre Abud.
“Históricamente, el presidente y vicepresidente de Cammesa tenían un perfil más política, mientras que el gerente general se enfocaba en lo técnico. Como Sanz era un técnico con mucha trayectoria en la compañía, esa dinámica se modificó. Pero con la designación de Kiper podría retomarse el viejo esquema”, argumentó un ejecutivo. Lo cierto es que, en el corto plazo, Cammesa -que en el año recibe subsidios energéticos por alrededor de $ 30.000 millones- deberá encarar algunos temas centrales que pondrán a prueba a la nueva gestión. Por caso, en las próximas semanas deberá definirse qué cantidad de combustibles líquidos (gasoil y fuel oil) será necesario importar para cubrir la demanda de las usinas durante el invierno. En tanto que los mandos medios de la administradora abogan porque el Gobierno resuelva qué sucederá con la creciente deuda acumulada por las distribuidoras, que el año pasado dejaron de pagar -parcial o totalmente- la factura de Cammesa por falta de fondos. Se estima que el rojo de todas las distribuidoras a nivel nacional ya supera los $ 4000 millones.
Fuente: Newsletter Inversor Energético y Minero
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